.. A la memoria de mi padre: D. José Berni Gómez q.e.p.d. iniciador de esta colección

COLECCIONISTA DE VITOLAS DE PUROS
JUAN ALBERTO BERNI GONZALEZ (vitólfilo)   A.V.E. 1415

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. el tabaco y su entorno-activo . La vitola . IntercambiosComprasVentas .


Grandes Tabaqueros y sus Marcas

Página Inicial La Vitolfilia La HABILITACIÓN de Caja de Puros Grandes Tabaqueros Grandes Tabaqueros Grandes Tabaqueros Grandes Tabaqueros Grandes Tabaqueros Relacion de Grandes Tabaqueros y sus Marcas

Herman Upmann Herman Hupmann (*2)
.Típico formato de vitola H. Upmann.

. Anillas H. Upmann con abanico típico.


Los hermanos Herman y August Hupmann (*), fundadores de la prestigiosa fábrica de cigarros H. UPMANN, eran unos inmigrantes alemanes, llegados a la isla de Cuba en 1843 procedentes de su ciudad natal Bremen, antiguo puerto hanseático, que por aquellos tiempos era ciudad libre y punto de entrada de gran parte del tabaco y del vino hacia el centro de Europa.
Faltan datos fiables y contrastados sobre los comienzos de esta marca, no obstante parece ser que Herman, de oficio banquero, fue el fundador de la fábrica. Lo cierto es que el capitán general de la Isla, D. Leopoldo O’Donnell, les concede licencia para fabricar y vender cigarros.
El 1 de mayo de 1844 inauguran una pequeña tabaquería con la denominación H. UPMANN en el número 75 de la Calle San Miguel en la zona extramuros de la Habana vieja.
Al poco tiempo, ante importantes sobras de capital y para invertirlas adecuadamente, crean una casa bancaria que incorporó procedimientos bancarios modernos y eficientes, convertiéndose en poco tiempo en la Banca H. Upmann, una de las mas solventes y de mayor actividad de Cuba (*7).

Así comienza la historia de una mítica fábrica, llena de acontecimientos, vicisitudes y peripecias que conforman una bonita historia, representativa por otra parte de industria tabaquera cubana en aquellos tiempos de gran auge y tremenda competencia del tabaco en el mundo y sobre todo el la cuna del mejor tabaco del mundo (Cuba).

Se dice que su apellido era Hupmann, pero la letra H se eliminaría, pues se consideró que la denominación H. Upmann era más atractiva estéticamente que H. Hupmann. Hay que tener en cuenta que ambos apellidos (Hupmann y Upmann) son de uso corriente en Alemania.
También se cree que la inicial H de H. Upmann correspondería a la letra inicial de Hermano, pues fueron ambos hermanos (Hermann y August) intervinieron directamente en la fundación de la la marca, aunque Herman parece que podría haber tenido un protagonismo mayor.
Una nueva hipótesis afirma que inicialmente trabajaron en actividades textiles y trasladarían su negocio familiar a La Habana. Como eran ávidos fumadores de puros y cigarros, lo utilizaron como una herramienta de promoción para su venta.
Incluso se les atribuye la invención del envasado o empaquetado de los cigarros puros en cajas de cedro. Siempre según esta versión, incorporaban cigarros de otros fabricantes en cajas con el nombre de H. Upmann  hasta que compraron su propia fábrica de cigarros en 1844, la famosa fábrica de H. Upmann,  conocida en La Habana como la Fábrica de José Martí.

Tanto los hermanos Hupmann, como otros muchos tabaqueros en Cuba, aprovecharon el gran auge del tabaco a nivel mundial y el creciente prestigio que el tabaco cubano alcanzó a partir del segundo cuarto de siglo del siglo XIX. Lo cierto es que la marca H. Upmann ganó rápidamente el reconocimiento internacional, basado en la continua mejora de la calidad y la presentación de sus productos, consiguiendo hasta siete medallas de oro en sendas exposiciones internacionales, que adornan las etiquetas litográficas de las cajas de puros que aún hoy podemos admirar con la firma original H. Upmann.

.Bella y antigua vitola H. Upmann con Escudo

A los pocos años de iniciar sus actividades tabaqueras, ampliaron el negocio mediante la asociación con su compatriota Heinrich Kaufsen o Claufsen según distintas fuentes, abriendo un nuevo taller cercano que llamaron Flor del Pacífico, que se mantuvo activo hasta 1891 que se fusiona con la marca principal. Pronto, las fábricas tabaqueras de los Hupmann llegaron a tener hasta 2.000 obreros.
En 1890 construyeron un nuevo e inmenso edificio para su fábrica en la manzana formada por las calles Carlos III, Belascoaín, Estrella y San Carlos, que constituyó uno de los más grandes y bellos edificios industriales construidos hasta entonces en La Habana.
Pocos años después, en 1894, Herman fallece en su país, Alemania. Tuvo tres hijos fruto de su matrimonio con Marie Braesecke: Herman Albert, Albert Heinrich y Carl Julius. Los dos hijos mayores fueron enviados a La Habana para aprender los secretos de la industria del tabaco bajo la tutela de su tío August Upmann, el cual regresa a Alemania, dejando a sus dos sobrinos al frente de los negocios tabaqueros, cambiándose la denominación de la  fábrica de cigarros a H. Upmann y Cia. Entran en los negocios financieros fundando un banco, el Banco Comercial y extienden su actividad al ramo de alimentación y otras mercaderías. El hermano pequeño, Carl Julius, fundó una fábrica de cigarros en Nueva York bajo la marca Carl Upmann.

A partir del desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial, los alemanes que vivían en los EEUU fueron duramente perseguidos y por ello, en 1917, Herman Albert se vio obligado a permanecer confinado en su casa, llegando prácticamente a la ruina familiar. La estabilidad de la fábrica se va deteriorando a medida que avanza la crisis económica de los años 1920s, situación que llega a ser insostenible al quebrar el Banco Comercial, asociado financieramente al futuro de la fábrica H. Upmann. La fábrica es embargada al no poder cumplir con el pago de sus deudas a los acreedores. El 18 de diciembre de 1922 es subastada y vendida por 30.000 dólares a la empresa británica Frankau SA, predecesora de la actual compañía tabaquera Hunters & Frankau Limited.
Al poco tiempo, Herman Albert muere en La Habana, mientras que su hermano Heinrich Albert se casa con una americana y se quedan a vivir en los EEUU definitivamente. 

Fábrica H. UpmannLa fábrica de tabaco de H. Upmann sobre 1917 (*7)

En 1924, dos años después de adquirir la fábrica, y dado la falta de experiencia de Frankau SA en la industria manufacturera de tabaco, pues se dedicaba mayoritariamente al comercio y distribución, decide arrendarla a la sociedad fundada por los hermanos Solaun (Manuel, Bernardo, Francisco y José), Otto Brades, Pablo Mayer y Francisco Fernández
Los Solaun eran emigrantes españoles que llegaron a Cuba en 1898 y trabajaron como vegueros en la ciudad de Puerta de Golpe, provincia de Pinar del Río. Antes de arrendamiento de la fábrica H. Upmann ya eran dueños de la marca La Nacional y se habían trasladado a La Habana, donde adquirieron la fábrica Baire, ubicada en la esquina de las calles Belascoaín con San Rafael. Fue allí mismo donde comenzaron a fabricar sus cigarros bajo la denominación de marca H. Upmann.
En 1928 la fábrica se traslada a la calle Figuras. Los Solaun continuaron por mucho tiempo produciendo únicamente tabacos para su marca La Nacional.

la sociedad menÉndez, garcÍa y cia.
En 1936, Frankau cancela el contrato de arrendamiento que mantenía con los hermanos Solaun y al año siguiente vende la marca H. Upmann a la sociedad Menéndez, García y Cía, creada en 1935 por los hermanos Menéndez, propietarios juntamente con José García González de las fábricas Byron y  Particulares SA, esta última ubicada en la calle Virtudes 609. También eran dueños de un almacén de hojas de tabaco de la calle Amistad 407.
Venden la marca Particulares, que gozaba de gran prestigio, a Cifuentes , Pego y Compañía, propietaria de Fábrica de Tabacos Partagás. Esto se hace con el objetivo de materializar la operación de compra de H. Upmann y también para revitalizar la fábrica.

 

.Vitolas de la famosa marca Montecristo

Hay que aclarar que los hermanos Menéndez fueron cinco: Benjamín, José, Félix, Francisco y Alonso, aunque los más activos fueron Benjamín y Alonso, este último fue uno de los dos gerentes de la compañía y una de las figuras de mayor relieve internacional en la industria tabaquera de Cuba. Procedían de la parroquia de San Román, perteneciente al concejo asturiano de Candamo, de donde  saldrían otros muchos famosos industriales tabaqueros como Julián Álvarez Granda, Juan Antonio Bances Álvarez, Manuel Valle Fernández, los Suárez Murías, entre otros. Benjamín fue un patriarca de la colonia española y asturiana en Cuba y llegó a presidir el Centro Asturiano.
Agustín de Foxa, en el diario ABC del 27 de Abril de 1950, entrevista a otro hermano, Felix Menéndez, al que describe como “poderoso millonario, pelo cano,....”. Felix describe minuciosamente sus recuerdos de la fábrica de tabaco de Menéndez y García y a una de sus preguntas contesta ingeniosamente:« Llegué a Cuba con 90 pesetas, pero también traía 16 años; no me van a dar lo que traje. »
El otro gerente, José García, asturiano natural de Avilés, fue un empresario joven y dinámico que, en colaboración con sus hermanos Omar y Adolfo, gestionó la compañía elevándola a las más altas cotas de prestigio.
La sociedad Menéndez y García creó su propia marca de cigarros especiales, H. Upmann Montecristo, dedicada a cigarros puros de gran calidad de liga y que se convertiría con el tiempo en la famosa marca Montecristo. Al poco tiempo sería el motor que impulsara la fábrica H. Upmann, acaparando la atención de fumadores y negociantes de todo el mundo.

La firma inicia un gran crecimiento económico y aumento de su producción. Coincidiendo con la proximidad del primer centenario de la creación de H. Upmann, en 1944, la sociedad Menéndez y García quiso celebrarlo con la  inauguración de un nuevo edificio para su fábrica, para lo que se utilizó el solar ocupado por el almacén anteriormente citado de la calle Amistad 407-408.
Con el triunfo de la revolución castrista en Cuba, en 1959 y cumpliendo la ley 914 del año 1960, la fábrica es nacionalizada, incautada e integrada en el organismo estatal Cubatabaco, para centralizar todas las empresas tabaqueras cubanas existentes.

.Bellos ejemplares de vitola H. Upmann con Escudo

la aventura canaria. citsa.
Ambas familias abandonan la isla y se trasladan a Las Palmas de Gran Canarias. Allí, utilizando fondos depositados en Miami, adquirirían diversas marcas de tabaco como La Selva, El Carmen, El País, El Avión y La Romana incorporando tabaqueros cubanos muy cualificados y expertos en la elaboración de cigarros puros de calidad. Este personal parece que colaboró especialmente en la creación y desarrollo de una escuela de capacitación de aprendices en la isla canaria que funcionó bien durante mucho tiempo.
Entre 1961 y 1966
compran nuevas marcas tabaqueras en Canarias: La Insular, D. Miguel, Flamenco, D. Diego, D. Marcos y Montecruz que agrupan bajo la compañía C.I.T.S.A. (Compañía Insular Tabaquera S.A.). En el periódico ABC del año 1965 se anunciaban dichas marcas con el siguiente texto: « CITSA presenta a los fumadores españoles sus marcas de cigarros puros Don Miguel y La Insular. C.I.T.S.A., fundada por los señores Menéndez y García, propietarios y fabricantes hasta 1960 de las célebres marcas H. Upmann y Montecristo, en La Habana, garantizan ahora la calidad tradicional de sus productos. »
Menéndez y García, después de trasladarse a Canarias, pasan también a la República Dominicana, donde esta marca sigue fabricando para el mercado americano bajo la propiedad de Altadis SA.
En 1970 se realizó una prueba de fabricación de puros H.Upmann, restringido a las islas Canarias, ya que aún estaba pendiente el pleito internacional en el que los EEUU pedían el derecho de uso de las marcas Montecristo y H. Upmann. 
En 1975 se falla el pleito y salen las primeras unidades de puros H. Upmann de la fábrica de Las Palmas cuyos dueños eran Jose M. García y Alonso Menendez (accionistas mayoritarios), y socios con menor participación Omar y Adolfo García, así como Hermenegildo y Benjamín Menéndez.
En 1976 venden, finalmente, el 60% de las acciones de la sociedad Menéndez y García a la multinacional Gulf & Western N.V. y otro 20% al Grupo Fierro, quedándose José García con el 20% restante.

Para terminar, comentar que una leyenda popular sostiene que el cigarro favorito del presidente de EE.UU. John F. Kennedy era el H. Upmann Petit Upmann. La noche anterior  a la firma del embargo, había pedido a su ayudante Pierre Salinger adquirir un total de 1.200 de sus cigarros favoritos para aprovisionar los estancos de Washington DC. Otros afirman que este cuento popular es falso, ya que los puros favoritos de Kennedy eran en realidad de origen filipino.

 

MEDALLAS CONCEDIDAS (*3):
París (1855),  Londres (1862),  Oporto (1866),  París (1867),  Moscú (1872),  Viena (1873),  Chicago (1893).
Fue proveedora de su majestad Alfonso XIII, por lo que estaba autorizada a poner en sus labores el calificativo de Real Fábrica.

 

RelaciÓn de Marcas de fÁbrica y anexas (*3):
Adelina Patt Alberta American Girl La Amita Benjamín Franklin Blanca
Boston Girls El Círculo Club Berlín El Desafío Las Diosas El Dictamen
Dirigo Don Pedro Dora Dont Town Asociation La Elk Erica
Eulalia Evitta Fine and Sthesh Flor de Althea Flor de Dascall Flor de Fígaro
Flor de Gentiana Flor de José Torres Flor de Megano Flor del Pacífico Galilei Genesta
George Peabody El Gilberto Giro La Guitarra Lady Anderson  Lavriston
Ledia  Liberador de Vuelta Abajo Long Fellow Lola   La Lolita El Louvre 
Lusline Mapa de Cuba Magdalena Mariana Medea El Mensaje
Mercedes Minesota Club Mil Humasos La Montana Montauk Club Montecristo
Napoleón  La Narcisa Qué Placer Pacific League Pandora El Patio
Planter El Puente de Brooklin La Puritanita Purity Reciprocidad La Regata
La Romana La Rubia  Senorita Silvia La Simpática Spanish Club
Spanish Panters Teodora El Triunfo Tyra U.S. Grant  
           

 

FUENTES DE INFORMACIÓN (**)

(*1)     Artículo de Agustin de Foxa en el ABC, Sevilla 27 abril de 1950, página 3
(*2)     Artículo de Joaquin Peñaflor Valdes en el ABC, 26 de junio de 1957, páginas 56 y 57
(*3)     Libro cien anillas de calidad en la litografía tabaquera. Autores: Florencio Giménez Caballero y Manuel López Rodríguez
(*4)     Revista de la A.V.E. no. 164 P. 13,  nº 169 P. 31 y nº 226 P.21.
(*5)    Anuncio de los puros de H. Upmann en el diario ABC de 23-11-1965  
(*6)    Información varia recogida de forma puntual de coleccionistas y vendedores norteamericanos en la web.
(*7)   Libro de oro hispano-Americano - Cuba - 1917.
(*8)  
 Asturianos en Cuba. Autor Mario Luis López Isla.

 

 
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