A la memoria de mi padre:
  José Berni Gómez q.e.p.d.
  El inició esta colección
COLECCIONISTA DE VITOLAS DE PUROS
Juan  Alberto Berni González  A.V.E. 1415
 
LAS HABILITACIONES DE CAJA DE PUROS

DEFINICIÓN DE JUEGO DE HABILITACIONES.
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Arriba, vemos las distintas etiquetas que componen  el llamado "juego de habilitaciones".
Abajo, vemos una vista interior y un bocetón

Se define el juego de habilitaciones como el conjunto de etiquetas litográficas que las fábricas tabaqueras colocaban en las distintas partes de las cajas de cigarros puros con el fin de adornar, proteger y certificar sus productos manufacturados. El término de habilitación proviene del propio significado de la palabra habilitar, que según la R.A.E. es:

« Hacer a alguien o algo hábil, apto o capaz para una cosa determinada, o bien, dar a alguien el capital necesario para que pueda negociar por sí ». 

Esto, aplicado a un producto manufacturado, equivaldría a garantizar la calidad y la procedencia del producto que se comercializa.

Como ya cité en el capítulo LA VITOLFÍLIA (Introducción), tanto las vitolas como las habilitaciones constituyen elementos que acompañan a los cigarros puros y por tanto constituyen un elemento coleccionable más dentro de la Vitolfília. Paso directamente a definir cada una de las etiquetas que componen el juego de habilitaciones:

 

UN POCO DE HISTORIA. Desde las primeras décadas del siglo XIX, el auge del tabaco en todo el mundo es imparable. Tanto su cultivo como las industrias tabaqueras se extienden por los cinco continentes. Pero es en Cuba, sin duda, donde se cultiva el mejor tabaco, y será allí donde se fragüe la aparición de las primeras etiquetas litografiadas, que con el tiempo darán paso al juego de habilitaciones.

En el periodo 1835-1843 Cuba exportaba masivamente sus mejores tabacos manufacturados a Europa y los EEUU. Los cigarros puros se envasaban en grandes cajones de madera cargados de mazos. Debido al continuo aumento de la cotización y de la demanda internacional del tabaco cubano, proliferaron los fraudes y falsificaciones en la comercialización de sus codiciados productos, y para defenderse de ello comenzaron a introducir cambios. La primera medida fue el cambio en la forma de envasado, haciéndolo en cajas de cedro más pequeñas, que a su vez se empaquetaban en cajones de pino, en número de veinte unidades.

Continuando la lucha contra el fraude, los industriales tabaqueros cubanos descubren la estampa litográfica como una buena herramienta para garantizar sus marcas y mejorar la presentación de sus productos manufacturados, logrando un  embellecimiento acorde con las personalidades a las que iba destinada: Casas Reales, políticos, aristocracia, clubs, casinos, navieras, personalidades de todo tipo, y un largo etc...
Paralelamente, la pujante industria litográfica estaba madura, pues había logrado una técnica depurada y gran perfección y calidad en sus impresiones, con un coste bastante asequible.

Bella y rara Vista litográfica de la marca mexicana La Sin Rival. A veces estas piezas únicas son las principales fuentes de información sobre marcas y fabricantes.


Todo apunta a que fue entre los años 1845 y 1850 cuando aparecieron en Cuba las primeras etiquetas litografiadas acompañando a las cajas de cigarros puros, y que podríamos considerar como los primeros juegos de habilitaciones.
Los primeros envases de lujo que se usaron en la industria tabaquera cubana fueron incorporados por Ramón Allones (La Eminencia) y la familia Susini (La Honradez), que llamaron poderosamente la atención en las mesas de príncipes, reyes y emperadores europeos, razón por la cual fueron rápidamente imitados por el resto de fabricantes cubanos.
Habrá que esperar a una fecha siempre posterior a 1870 para ver la primera vitola anillando un cigarro puro habano.

Las primeras habilitaciones fueron de gran belleza, pero sencillas, monocromas, sin relieves ni dorados.
Según la técnica litográfica se iba perfeccionando y abaratando, progresivamente se incorporaría el color (cromolitografía) y años mas tarde los dorados y relieves, hasta llegar a la llamada edad de oro de la Vitolfília, periodo comprendido entre las décadas 1890 y 1910 (quizás unos pocos años más), en el que se imprimieron las más deliciosas e incomparables joyas de nuestro coleccionismo.

La 1ª Guerra Mundial (1914-1918) marcó el principio del declive de dicho periodo dorado de excelencia aplicada a la técnica litográfica, pues a partir de entonces la calidad comienza a decaer de forma lenta pero inexorable, debido a la progresiva mecanización y abaratamiento de los procesos industriales en general, efecto que llega hasta nuestros días de forma palpable. Si desea mas información, puede ver otros capítulos relacionados, como:

 

CARACTERÍSTICAS DISTINTIVAS ENTRE VITOLA Y HABILITACIÓN

Comentario a título personal .- Yo inicialmente coleccionaba solo vitolas, pues siempre consideré que este coleccionismo ya era de por sí lo suficientemente extenso y prolijo como para abordar otros objetos vitólfilos como las habilitaciones, pero el paso del tiempo y las experiencias habidas en el camino han ido haciéndome cambiar de opinión. Así, en la actualidad, cuando se me pone a tiro alguna habilitación que considero interesante, intento adquirirla dentro de mis posibilidades, aunque en todo momento intento no desviarme de la anilla como eje principal de mi colección, al que dedico la mayor parte de mi tiempo libre y de mis escasos recursos económicos. 

La filosofía o idea que subyace en la forma de coleccionar y que es aplicable a todo tipo de coleccionismo es que debajo de cada pieza de colección, en este caso un sencillo trozo de papel bellamente impreso, hay una historia, una anécdota, un secreto a despejar, unos datos a recopilar y analizar o sencillamente una belleza a contemplar y disfrutar.

Habilitaciones  -  GalerÍa de ImÁgenes
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Por último, cuatro ejemplos de tapaclavos


 
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