| A la memoria de mi padre: José Berni Gómez q.e.p.d. El inició esta colección |
COLECCIONISTA DE VITOLAS DE PUROS Juan Alberto Berni González A.V.E. 1415 |
|
GRANDES TABAQUEROS.
gustavo mayer Y
SUS MARCAS LA VIOLETA, LA RICA HOJA, LA SIN RIVAL. |
Gustavo Mayer nació en Wiesbaden (Alemania) originario de una familia de orígen judío.
Al llegar a los 18 años emigró a Suiza
donde aprendió el oficio de relojero. Después viajó a Londres donde se estableció y contrajo matrimonio con
Bertha Simon, cuyo padre regentaba una importante fábrica de cigarros puros en Alemania. Allí nacerían sus dos hijos William (1887) y Elsie.
En 1893, Gustavo, salió de Inglaterra de forma inesperada para buscar fortuna en América. Parece ser que esta huida estaba justificada por la existencia de unas hipotéticas deudas de juego contraidas, por las que hubiera sido perseguido por la justicia incluso con pena de cárcel.
Con el paso del tiempo, los suegros de Gustavo estaban cada vez más preocupados con la separación de la pareja Bertha y Gustav, por lo que deciden enviar a su hijo Hermann para proponerle que se estableciera en México con la misión de adquiri el tabaco en rama necesario para su fábrica de puros en Alemania, y así evitar los viajes que debían hacer periódicamente a este país.
Así, sobre el año 1885, se establece en Orizaba (Veracruz) en busca de plantíos de tabaco para enviar a la familia y abastecer las fábricas de tabaco de su suegro.
Seguramente, el ofrecimiento del suegro de Gustav también debió abarcar la financiación para la compra de dos fábricas de puros: La Sin Rival y La Violeta, esta última fundada por Maximiliano Hirsch en 1898, que aparece con frecuencia como habilitador y exportador en San Andrés Tuxtla y Orizaba. Su fábrica de Orizaba estaba en el callejón de Rocha nº 1 (entre Norte 10 y Oriente 4-6) (*7). La Violeta debió pasar a formar parte del imperio tabaquero de Manuel P. García y su marca principal La Rica Hoja, como se puede comprobar en algunas anillas de la marca donde figura el número de registro 144 (ver anilla con retrato de Alfonso XIII un poco más abajo de esta página).
En la foto de la derecha se puede observar que en febrero de 1901, Maximiliano Hirsch había ya incorporado nuevos socios a su empresa y había cambiado su denominación a Maximiliano Hirsch y Cia.
En 1903, Gustav adquirió la empresa fundada por Manuel P. García, consolidando las tres fábricas bajo el nombre de Gustavo Mayer y Cía.
Su hijo, William se educó en Inglaterra, y en 1899 (con 13 años) se estableció en México para trabajar con su padre en los negocios tabaqueros. Allí tuvo que presenciar las primeras huelgas que ya anunciaban tiempos difíciles en el país. Los litigios que mantuvo su padre para seguir adelante fueron interminables y los problemas económicos cada día más apremiantes.
En 1906 se instala en la ciudad de México, desde donde transmitía a su padre en sus cartas la evolución de la situación intercambiando opiniones sobre la marcha de los negocios y de la situación política.
Sobre 1910-1911 la razón social M.P. García ya se había abandonado definitivamente aunque continuaba usando el número de registro 144, seguramente por motivos comerciales. La producción de La Rica Hoja se reduce para incrementar la actividad de La Violeta.
Se incorpora a la sociedad un nuevo miembro, el fabricante Ricardo Alba, propietario de la marca La Heroica, registrada
con el nº 221, manteniéndose Jorge García
Méndez y Gustavo Mayer como socios.
Alba lanza al mercado sus productos con la marca La Rica Hoja y el nº de registro 221, el mismo que su marca, La Heroica, aunque dura poco tiempo pues en seguida las separa y le asigna primero el 331, posteriormente el 221 y finalmente el 195.
A partir de los hechos acaecidos en la Decena Trágica en febrero de 1913, William volvió a Orizaba para ayudar a su padre en sus fábricas de puros dado lo complicado de la situación allí. Para los Mayer eran tiempos difíciles, los revolucionarios pasaban por sus propiedades y se llevaban lo que podían. Los extranjeros en Orizaba procuraban no aparecer en público. Ellos decidieron ocultar su procedencia judía y aparecer como ingleses.
En 1914, poco después de iniciarse la primera Guerra Mundial, viajó con su hermana a Europa a engrosar las filas del ejército inglés y regresan en 1917. (*2)
A partir de 1915, la factoría de La Violeta en Orizaba, tuvo un importante protagonismo por su continua conflictividad laboral.
Para entonces la fábrica había abandonado todo intento de mecanización de sus manufacturas pureras y se había concentrado en la elaboración manual de tabacos de calidad. Para hacernos una idea, en 1918, el número total de trabajadores era de 120, siendo mas de la mitad torcedores de tabaco.
La fábrica de La Violeta llegó tener una producción diaria de 25.000 puros de diversas clases, elaborados por más
de 300 obreros, de los cuales aproximadamente 100 eran mujeres.
Sin embargo la decadencia de la marca era ya un hecho irreversible.
En 1918 William Mayer se encarga de todos los negocios de su padre, ya de edad avanzada. En ese año, tal y como se comprueba en el artístico membrete de la carta de la figura (derecha), la empresa de Gustavo Mayer era la propietaria de las marcas: La Violeta, La Sin Rival, Mi País, La Rica Hoja, El Sol y La Seductiva, amén de otras anexas.
Entre los años 1915 y 1921 se suceden los conflictos sociales en forma de huelgas, documentadas con todo detalle por el historiador José González Sierra (*8). Especialmente virulentos fueron los conflictos de 1917, en el transcurso de los cuales Mayer pide al gobierno el cierre de la fábrica por falta de infraestructuras y circulante, debido a la revolución.
Entre 1818 y 1819 una serie de huelgas paralizan la producción por desavenencias entre patronal y sindicatos.
En 1919 una huelga general en solidaridad con la Confederación Sindical de Obreros y Campesinos paraliza la fabricación por mas de un mes en toda la región de Orizaba.
Como respuesta a esta delicada situación, entre 1921 y 1922, Mayer cambia de estrategia y comienza a derivar la fabricación de cigarros a la factoría de San Andrés Tuxtla para intentar conseguir una reducción del costo laboral, dejando en Orizaba solo la administración y el empaquetado de los puros. Así continuó la situación durante los siguientes años, derivando la producción tabaquera de una factoría a otra según resultaran los costes de mano de obra y las relaciones laborales en cada momento.
Creo interesante recordar un hecho curioso que consta documentalmente, que demuestra de la conflictiva situación social y laboral del país en aquellos años:
El 3 de julio de 1921 la firma Gustavo Mayer y Cia, propietaria de una finca llamada La Rica Hoja, en El Valle Nacional, intentó iniciar el cultivo en dicha zona oaxaqueña mediante una petición oficial de trabajadores agrícolas a la recién creada Oficina de Colocaciones, dependiente del Departamento de Trabajo Mexicano, para reactivar la actividad tabaquera interrumpida a consecuencia de las luchas revolucionarias que asolaron la región veracruzana y cortaron el abastecimiento de mano de obra.
Dicho intento terminó en fracaso pues, a pesar del paro existente en la nación, no se pudo reclutar personal suficiente dispuesto a trabajar. (5*)
Entre 1921 y 1922 Mayer cambia de estrategia y comienza a derivar la fabricación de cigarros a la factoría de San Andrés Tuxtla para conseguir una reducción del costo laboral, dejando solo en Orizaba la administración y el empaquetado de los puros. Así continuó la situación durante los siguientes años, derivando la producción tabaquera de una factoría a otra según fueran los costos de mano de obra y las relaciones laborales en cada momento.
Consta que La Violeta tuvo otras fábricas contratadas para la elaboración de sus famosos cigarros, como es el caso de Antonio Perales, con fábrica fundada en 1904, ubicada al sur de la ciudad de Linares (estado de Nuevo León). (*21)
Así siguió la situación hasta que entre 1926 y 1927 la fábrica de La Violeta intenta introducir maquinaria en su proceso productivo y los obreros de Orizaba se movilizan en contra de dicha medida. Los últimos años de la década se caracterizan por las dificultades cada vez mayores de Gustavo Mayer, tanto en su fábrica de Orizaba como en la de San Andrés. El 4 de marzo de 1932 Gustavo Mayer cierra la fábrica definitivamente, después de haber mantenido numerosos y largos pleitos con los obreros, donde su habilidad para evitar indemnizar a los operarios de la fábrica llegó a ser realmente notable. Fue así de triste el final de una empresa tabaquera familiar de tamaño medio pero de gran prestigio, devorada por el desarrollo mismo del sistema que le dio origen. (*10)
Así siguió todo, hasta que entre 1926 y 1927 la fábrica de La Violeta intenta introducir maquinaria en su proceso productivo y los obreros de Orizaba se movilizan frontalmente contra de dicha medida. Los últimos años de la década se caracterizan por las dificultades cada vez mayores de Gustavo Mayer, tanto en su fábrica de Orizaba como en la de San Andrés.
A finales de la década de 1920, la fábrica
de La Violeta en Orizaba es saqueada e incendiada por los revolucionarios (*3), sin poder precisar la fecha exacta, aunque lo más probable es que sucediera en los últimos coletazos de la cruenta revolución mexicana iniciada en 1910 que, con distinta intensidad, llega hasta 1928.
Los saqueadores de la fábrica debieron llevarse un buen stock de bellas vitolas de la marca y años después, desaparecido casi todo este
stock, el gobierno vendió unos cientos de anillas de la serie Centenario de México, que era lo único que quedaba, y que debió salvarse milagrósamente del saqueo y posterior incendio. Estas piezas fueron adquiridas en pública subasta por Luis Romero Cova, tabaquero de Tezuitlama (Puebla), que sobre-cargó muchas de estas series completas
con su marca La Continental, nombre y dirección, vendiéndolas a
buenos precios a los norteamericanos. (2*)
También fue el triste final de su entonces director de la fábrica, Jorge García Méndez, hijo del fundador del imperio tabaquero Manuel P. García y único familiar que aún continuaba en México. Su esposa, Manuela Costarrica, huyó de Orizaba y se estableció en Apizaco,
desde donde dirigió una pequeña fábrica de tabacos que siguió elaborando
puros usando la marca La Violeta y reflejando en ellas su identidad, viuda de García Méndez.
A título anecdótico, decir que en la revista de la A.V.E. se publicó (*3) un estudio sobre una curiosa anilla de La Violeta con un texto: Jorge G. con las iniciales "R" y "A" en color blanco entrecruzadas, que el autor del artículo quiere interpretar como : Jorge G. (Jorge García)+ R (Requiecat) + M (Mendez).
Una vez instalada la paz en México, William Mayer, hijo de Gustavo Mayer, se encargó de los negocios de su padre, ya de edad avanzada.
El 4 de Octubre de 1928 reabre la fábrica de Orizaba y vuelve a fabricar puros anillados con el escaso y pobre vitolario
que conservaba siguiendo con el histórico nº de registro 144. Dado la escasez de medios y su desconocimiento de la industria tabaquera, al final tiene que recurrir a otro tabaquero experimentado de San Andrés
Tuxtla, Juan de la Cera, para que se los fabricase, limitandose Mayer a colocarlos en cajas con vitolas y habilitaciones de la prestigiosa marca La Rica Hoja.
En 1929, cuando parecía que las fábricas de puros de su propiedad iban mejorando su productividad, explotó la crisis financiera mundial con inicio en los Estados Unidos. Ello motivó la pérdida definitiva de las fábricas, quedando tan endeudados que resolvieron trasladarse toda la familia a la ciudad de México. En unos pocos años, los afamados cigarros puros de esta prestigiosa merca dejarían de verse para siempre en el mercado mexicano.
En unos pocos años los afamados cigarros puros de esta prestigiosa marca dejarían de verse para siempre en el mercado mexicano. (*4) y (*5)
El 4 de marzo de 1932, después de haber mantenido numerosos pleitos con los obreros, William Mayer huyó a México DF y cerró definitivamente su mítica fábrica de cigarros puros de La Violeta, devorada por el desarrollo mismo del sistema que le dio origen.
El cierre se materializó mediante la apertura de un expediente soportado por el artículo 126 de la Ley Federal del Trabajo en el que se comunicaba a los empleados a través del Sindicato de Obreros de la fábrica, la reducción definitiva de labores, es decir, el cierre de la fábrica de esta forma (literal):
« Con sincera pena manifestamos a ustedes que en virtud de tener
que poner a disposición de sus dueños las máquinas para fabricar puros, y de haber tenido que entregar a sus dueños
el tabaco en rama de que erarnos depositarios, y que estábamos empleando de acuerdo a los mismos dueños del tabaco
y a la vez acreedores nuestros, a partir de hoy ya no tendremos en qué ocupar, ni en las máquinas ni en el despalillo
a las trabajadoras. Las circunstancias nos imponen este paso, que hemos
hecho todo lo posible por evitar, pero ya nada podemos
hacer por salvar el trabajo de las operarias citadas, con las
que no teníamos dificultad alguna.
Este es un trance tanto más doloroso para nosotros al
ver mermada en una mayor parte, y para siempre quizá,
nuestra industria, cuanto que también nuestros trabajadores
tienen que sufrir los naturales resultados de esta reducción
definitiva. Damos las gracias a las trabajadoras nombradas
por sus servicios, y en caso de que dentro del término de un
año pudiéramos aprovechar sus servicios, lo haremos de
acuerdo con la ley y además con agrado. Por otra parte deploramos que nuestra situación económica nos impida ayudarlas en este trance, lo que haríamos con gusto aunque la
Ley dá término a este contrato sin otra obligación para los
patrones que ocupar a las cesantes dentro del término de
un año, si reanudan sus labores ».
La lucha de los obreros despedidos para reclamar una justa indemnización duraron más de dos años intentando materializar un embargo a los bienes de la familia Mayer. El expediente finalizó el 14 de septiembre de 1934 con un laudo a favor de los empleados, pero que Mayer hábilmente logró revertir a favor de su empresa, demostrando en un forcejeado conflicto cómo pueden ser evadidos los preceptos, artículos y decisiones legales. (*5)
El historiador José González Sierra en su libro "Monopolio del humo" justifica el cierre definitivo de la fábrica de La Violeta de esta forma:
« La fábrica de La Violeta sucumbió debido al proyecto de su
dueño de convertirse en un fabricante masivo de puros que
controlara un amplio mercado. Como se ha vuelto clásico
en la historia del capitalismo, aquellos capitanes de industria
que se convirtieron en campeones de la modernización, son
los primeros en ser devorados por el proceso que ellos mismos pretendían enarbolar.
Pero si el cierre de cualquier empresa contiene elementos
de dramatismo, el caso de Mayer y Cía., como lo demuestra
este expediente, se encuentra inmerso en un ambiente deteriorado moral e ideológicamente. Más que la digna caída de
un empresario, parece la huída de un infractor, la vergonzante última batalla de uno de los grandes industriales del
tabaco en Veracruz. Apenas diez años antes La Violeta era
una fábrica con más de 100 obreros, y sus propietarios se
ufanaban de su potencia industrial. El crack del 29 cerró sus
últimas ventas al exterior orillándola prácticamente a la
ruina. » (*5)
FUENTES DE INFORMACIÓN (*)
(*1) La Rica Hoja. San Andres y el tabaco a finales del XIX - Jose Gonzalez Sierra.
(*2) Los inmigrantes judíos frente a la Revolución Mexicana - Alicia Gojman Golberg.
(*3) La Rica Hoja y La Violeta. Revista A.V.E. nº 100 Página 44. Autor: Antonio Gabaldón.
(*4) La Rica Hoja - Historia de la marca - Autor: Juan José Serrano del Valle. Catalogo de anillas numeradas de la Rica Hoja. Asociación Vitolfílica Española - Valencia 1985.
(*5) Monopolio del humo. Elementos para la historia del tabaco en México y algunos conflictos tabaqueros veracruzanos: 1915-1930 Universidad veracruzana, 1987. Autor: José González Sierra
(*6) Gustavo Mayer. Infancia y juventud. Autor: Roberto L. Mayer
(*7) Orizaba antigua. Las fábricas de cigarros y puros. Autor Benjamín Maciel Gómez. 10 de septiembrede 2014.
(*8) Algo más sobre México. Artículo en la Revista de la A.V.E. nº 337 escrito por Jose Ramón Pascual Marzal.
(*9) Colección del autor.
Contador de visitas a las páginas de "Grandes Tabaqueros". |
445262 |
Contador de visitas a esta Web. |
1294140 |